Artículos sobre Ciencias Ambientales
- Trabajar en un buen ambiente.
- Extracto de "Las 33 carreras con más futuro".
- Descripción de las Ciencias Ambientales. Circulo de Progreso.
Por Pau Llop de Infojobs.net
16 de Diciembre de 2003
Aunque parece que los humanos estamos condenados a llegar tarde siempre a la cita con nuestro maltrecho ecosistema, la geométrica progresión de su degradación se traslada ya a la creación de enormes bolsas de trabajo para un profesional: el licenciado en Ciencias Ambientales.
Las buenas expectativas laborales en este sector son fruto, aunque suene paradójico, de la tradicional dejadez hacia el medio ambiente: ha sido tal su olvido que, ahora, con las consecuencias de la polución axfisiándonos, se pretende ponerle solución o al menos palio al problema mediante leyes y, sobre todo, directivas europeas que dan alas a la contratación casi masiva de estos trabajadores.
Instituciones como el Círculo de Progreso dan fe de esta situación y definen estos estudios de dos ciclos como “de reciente creación pero con un futuro prometedor”. Así, en muchos países de nuestro entorno inmediato y, en general, en todos aquellos otros que no han llegado a un suficiente nivel de desarrollo económico, social y cultural, la preocupación por alcanzar lo que ha dado en llamarse desarrollo sostenible ha dado lugar a la aparición de este nuevo profesional.
¿Cuál es su labor?
Estos nuevos titulados son, como los médicos generalistas, los profesionales que tienen una visión global de todos los factores que confluyen en el medio ambiente y son capaces de detectar los problemas concretos para que después los trate el especialista. Sus funciones generales, que se concretarán en otras más específicas según el sector donde vayan a trabajar, son:
Realizar auditorías medioambientales.
Gestionar certificados de calidad medioambiental para determinados productos.
Controlar los índices de polución.
Analizar los riesgos medioambientales de, por ejemplo, una obra de
infraestructura o de la puesta en marcha de una determinada producción.
Gestionar el territorio.
Tratamiento de las aguas residuales.
Detección, análisis y control de elementos contaminantes.
Determinación y diseño de un esquema de control de las plagas.
Restauración del paisaje.
Cualquier actividad relacionada con la gestión y planificación del entorno.
Etc...
¿Y sus salidas laborales?
La buena voluntad del empresario y la conciencia que la sociedad ha ido adquiriendo en pro del ecologismo, no bastan. Por eso, y como avanzábamos anteriormente, diversas leyes estatales, directivas europeas e incluso los compromisos internacionales ratificados en acuerdos como los de Kioto (que, por cierto, España está en camino de incumplir al emitir el 50% más de CO2 del prometido) obligan a contar con estos profesionales a sectores productivos como:
Empresas de reciclado.
Empresas eléctricas.
Empresas de siderurgia.
Empresas de metalurgia.
Explotaciones agrarias o forestales.
Empresas de construcción y obras públicas.
Empresas ganaderas.
Empresas químicas
Entidades que gestionan los residuos nucleares.
Estudios de ordenación del territorio.
Administraciones públicas.
Evidentemente, la investigación y la docencia es siempre una puerta abierta.
Una cruz a tanta cara
La formación de los alumnos es, como sus perspectivas laborales, muy variada: predomina la biología y las ciencias naturales, que se alternan con materias más técnicas. Esta visión generalista supone la cara y la cruz de la profesión, en un campo en el que trabajan desde hace años otros titulados con formación más específica: topógrafos, arquitectos, abogados, economistas, sociólogos o ingenieros de montes, de minas, agrónomos, industriales, de caminos, etc.
No se puede olvidar que el medio ambiente depende de la naturaleza, pero que está muy ligada a la economía, el derecho, la industria, la demografía, el desarrollo humano, etc.
El perfil
Su futuro, en cambio, puede ser prometedor si los titulados en Ciencias Ambientales son capaces de superar la competencia ajena de otras profesiones. Para ello, sería bueno que el candidato se autoexaminara y viera si posee alguna de las cualidades personales que le ayudarán en ese reto:
Muy comprometido con la sociedad y la naturaleza.
Poseer una base científica, en cuanto a la inquietud por la exploración de la causística; y una base técnica, respecto a la búsqueda de soluciones.
Espíritu comunicativo y de relación.
Con ello y la debida formación que ya imparten más de 25 universidades de nuestro país, te asegurarás un perfil profesional cada vez más demandado y, casi con seguridad, un puesto de trabajo en el que tu labor no sólo te será útil a ti, sino que repercutirá en el bien de todos.
Extracto de “Las 33 carreras con más futuro"
José María Plaza
Editorial Espasa (1999)
(traducido de www.ambientals.net)
Esta es una carrera reciente que trata sobre uno de los temas que más preocupa y preocupará a la sociedad: la conservación del medio ambiente. Es lógico suponer que sus titulados tengan un futuro espléndido; en cambio, llegan un poco tarde, porque ya se han hecho un hueco laboral otros profesionales procedentes de campos muy diversos. Por otro lado, al segundo ciclo de esta licenciatura se puede acceder desde un gran número de titulaciones.
Y en cambio, las perspectivas -en teoría- son inmejorables: existe gran preocupación social por nuestro entorno, que no es sólo del ciudadano de andar a pie sino que comienza a ser asumida por los Gobiernos e incluso por las empresas privadas, al encontrarse con una legislación cada vez más exigente.
El uso racional de los recursos naturales, la protección del medio ambiente y la búsqueda de soluciones para prevenir futuros desastres ecológicos son temas cada vez más actuales, en el que se implican - a veces, sólo emocionalmente- todos los sectores de la sociedad. Es evidente que se necesitaba un especialista en medio ambiente, y así lo entendió la Universidad Autónoma de Barcelona cuando en el curso 1992-93 implantó, como título propio, Ciencias Ambientales. Al año siguiente el Gobierno aprobó las directrices oficiales de la nueva carrera, que ya se puede cursar en quince universidades (año 1999).
Estos nuevos titulados son, como los médicos generalistas, los profesionales que tienen una visión global de todos los factores que confluyen en el medio ambiente y son capaces de detectar los problemas concretos para que después los trate el especialista. La formación de los alumnos es, por tanto, muy variada: predomina la biología y las ciencias naturales, que se alternan con materias más técnicas.
Esta visión generalista supone la cara y la cruz de la profesión, en un campo en el que trabajan desde hace años otros titulados con formación más específica: topógrafos, arquitectos, abogados, economistas, sociólogos o ingenieros de montes, de minas, agrónomos, industriales, de caminos,... Y es que no se puede olvidar que el medio ambiente depende de la naturaleza, pero que está muy ligada a la economía, el derecho, la industria, la demografía, el desarrollo humano,...
Su futuro, en cambio, puede ser prometedor si los titulados en Ciencias Ambientales son capaces de superar la competencia aliena de otras profesiones que pasaran por delante.
Se prevé que todas las administraciones, desde la municipal a la europea comunitaria, demanden un mayor número de expertos medioambientales. También tendrán posibilidades de trabajo en las industrias y en las empresas multinacionales o españolas que se extiendan a Iberoamérica.
Seguramente lo más atractivo de esta carrera - y su lado más romántico- consiste en que ejercer su labor, más que una profesión, es una forma de vida. Los que estudian por vocación pensarán y actuarán espontáneamente como expertos en preservar el medio ambiente".
Descripción de las Ciencias Ambientales. Circulo de Progreso
La Licenciatura en Ciencias Ambientales, de muy reciente creación, tiene una duración de cuatro o cinco años, según se curse en una u otra universidad, desarrollada en dos ciclos. Ésta, intenta dar respuesta a una mayor concienciación por salvaguardar el planeta de los agentes externos que provocan su degeneración.
Desertización, climatología variante, polución y contaminación atmosférica, falta de recursos naturales, recalentamiento de la tierra, deforestación, ¿es éste el legado de nuestra era?. Obviamente no podemos sentirnos orgullosos, pasar a los anales de la historia como la era de la destrucción del planeta. Puede sonar tremendista, pero esta puede ser, y es en cierta medida, la consecuencia de un abuso y uso indiscriminado de los recursos naturales, de malos hábitos y de la falta de una política ambiental que impida la degradación progresiva del entorno.
Aunque en algunos casos la situación se hace irreversible, en muchos otros es previsible y controlable. La toma de conciencia de, cada vez mayores, sectores de la población mundial respecto a las consecuencias que supone el daño constante sobre el ecosistema, y el propio amor a la naturaleza y a nuestro planeta, inigualable obra de ingeniería, lleva a actuaciones de control sobre el impacto ambiental. En definitiva, esta línea de actuación, en sus diversas manifestaciones y campos, es el axioma de los interesados en la carrera de Ciencias Ambientales.
La carrera tiene aún una corta existencia, pero, según expertos, un futuro prometedor. En muchos países de nuestro entorno inmediato y, en general, en todos aquellos otros que no han llegado a un suficiente nivel de desarrollo económico, social y cultural, la preocupación por alcanzar lo que ha dado en llamarse desarrollo sostenible ha dado lugar a la aparición de este nuevo profesional, como es el de experto en medio ambiente. Así, la licenciatura en Ciencias Ambientales está orientada a satisfacer las necesidades de formación de estos nuevos profesionales.
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